Una formación teórica
Los participantes no escuchan: actúan y deciden.
En realidad, dirigen una empresa en equipo y desarrollan sus competencias a través de la experiencia, no tomando apuntes.
Marcos de análisis, casos de uso y recursos para integrar eficazmente la simulación en sus dispositivos pedagógicos o de formación.
Una simulación de gestión en la que los participantes dirigen una empresa y toman decisiones que tienen un impacto directo en sus resultados.
Los participantes se sitúan en una situación real de decisión: definen su estrategia, arbitran entre varias opciones y miden las consecuencias de sus elecciones.
La palabra «juego» a menudo genera confusión. Un business game no es ni un curso teórico disfrazado ni un entretenimiento sin apuestas: es una simulación de gestión en la que cada decisión moviliza datos reales y produce consecuencias medibles. Despejar estas ideas preconcebidas es comprender lo que constituye todo su valor pedagógico.
Los participantes no escuchan: actúan y deciden.
En realidad, dirigen una empresa en equipo y desarrollan sus competencias a través de la experiencia, no tomando apuntes.
Cada decisión se basa en datos y limitaciones realistas.
En realidad, precios, márgenes, existencias, competencia: el modelo reproduce las mecánicas reales de un mercado, sin azar gratuito.
El objetivo no es aprender un oficio, sino dirigir una empresa.
En realidad, se desarrolla la visión estratégica y la toma de decisiones transversal, útiles en todos los sectores.
Los equipos definen su estrategia: precios, producción, inversiones, RR. HH...
El mercado evoluciona en función de las decisiones tomadas por cada universo competitivo.
Los equipos analizan sus resultados y adaptan sus elecciones en la siguiente ronda.
No se aprende a conducir solo leyendo el código de circulación: es al volante como se comprenden de verdad las palancas de una empresa.
«No se aprende a conducir solo leyendo el código de circulación.»
Probar, equivocarse, comprender los impactos: es haciendo como se aprende a dirigir.
Debatir, defender las propias decisiones, confrontar puntos de vista.
Establecer los conceptos clave y estructurar los aprendizajes.
Lo esencial para encuadrar su proyecto antes de lanzarse.
Ver todas las preguntas frecuentesEl facilitador encuadra las rondas, lanza las simulaciones y hace el debriefing de las decisiones. Un acompañamiento Arkhé está disponible para animar a su lado o en su lugar.
La plataforma restituye automáticamente los indicadores de rendimiento y las decisiones de cada equipo: usted evalúa la calidad del razonamiento, no exámenes.
Los directivos dirigen una empresa ficticia en equipo, arbitran bajo presión y miden el impacto de sus decisiones: un terreno de entrenamiento sin riesgo real.
La elección del simulador y del volumen horario se adapta al nivel (bachillerato, grado, máster, formación profesional) y a los objetivos pedagógicos previstos.
Describe tu necesidad: te ayudamos a construir una simulación adaptada a tu público, tu nivel y tu tiempo disponible.